El pasado sábado el Carnaval de Castilblanco llegaba a su fin y lo hacía a lo grande.
Tras seis meses de trabajo, ensayos y mucho esfuerzo por parte de las chirigotas y la Asociación de Peñas Carnavalescas El Lavaero, Cartilblanco volvió a brillar en el mes de febrero gracias a su Carnaval.

Una fiesta afianzada a nivel provincial, tal como nuestro pueblo volvió a demostrar el sábado, pese a las condiciones climatológicas, haciendo disfrutar a centenares de personas de la diversión y el color propios de esta cita.

Aunque en el caso de los más pequeños, en esta ocasión no pudo ser, dadas las rachas de fuertes vientos, lluvia y la alerta amarilla registrada durante la mañana del sábado, obligando al Ayuntamiento a la suspensión del Carnaval Infantil, el de por la noche sí que se salvó, pudiendo Castilblanco disfrutar de su Carnaval.

Cuatro días de celebración, con muchas semanas de preparativos en las que prácticamente ha participado el pueblo entero, con tres días de actuaciones chirigoteras en nuestro Teatro con todas las entradas vendidas y un pasacalles, en esta ocasión de casi tres horas, amenizado por la música de charangas, batucadas, animaciones y una comparsa cargada de ritmo y coregrafías que llegaba a la Caseta Municipal pasadas las 22:30 h., para hacer disfrutar a todos los vecinos y vecinas de la Fiesta Fin de Carnaval.

Una Fiesta que daba comienzo con la entrega de premios a los mejores disfraces del Carnaval, con 23 peñas participantes y que en esta ocasión han sido para las Caribeñas, como disfraz más elaborado, No están buenos, pero tienen su puntito como disfraz más animado y Españolas por el mundo como disfraz más original.
